Son ya muchos los días que llevo sin actualizar nada, y la paciencia de Barber ya estaba llegando a su límite, así que por fin he encontrado el momento, tomo el relevo y empiezo ya a escribir.
Este fin de semana he ido de viaje relámpago a Londres y al condado de Dorset, y qué mejor que contaros qué he descubierto nuevo para que cuando vayais, os paséis vosotras también. Lo bueno de Londres es claramente eso. Rincones y rincones, calles, tiendas, cafés nuevos que descubres cada vez que tienes la oportunidad de ir. Personalmente, lo mío con esa ciudad ya viene siendo un AMOR en mayúsculas desde que la pisé por primera vez, que quizá fuera sobre los siete u ocho años. Aún recuerdo qué fue lo primero que vi de ella, lo que comí (sí, también lo mío con la comida es serio) por dónde paseé. Aún conservo una camiseta de dinosaurios verde fosforescente que me compraron en el Natural History Museum, -que ahora trataría de ponerme y no pasaría de la mitad de la cabeza -sé también que me encantaba descubrirla entre las demás en las cajas de ropa de verano y que me la ponía muy a menudo. Recuerdo también que me comí un hotdog en Hyde Park sobre la hierba y que les di de comer a las míticas ardillas pelirrojas que se pasean por allí... Y bueno...demás tiernos recuerdos infantiles.
A Londres me ha encantado volver desde entonces, eso es claro, y más que a ningún otra ciudad que haya podido ver por ahora, quién sabe si más adelante...
¡Al grano!
Llegué a mediodía al centro de Londres, cogimos un tren en Clapham Junction, picamos algo y salimos hacia Gillingham, Dorset. Iba por cosas de estudios acompañando a mi hermano pequeño y no tenía idea de qué pinta iba a tener ese lugar en especial, nunca había estado. Pasada una hora y media, lo que duró el trayecto, llegué feliz. Disfruté un montón del viaje por dos cosas: Hacía tiempo que me había propuesto escuchar mejor el segundo disco de los que me han parecido unos de los mejores grupos que he oído este último año, FLEET FOXES,con su HELPLESSNESS BLUES, y así lo hice. (Amén)
Escucha:
En especial por la canción que da nombre al disco, Lorelai o The Cascades, por poner los ejemplos que más me llamaron la atención, pero en realidad todo el disco vale la pena. De esta banda estadounidense, según leí en la Rolling Stone, incluyeron su canción White Winter Hymnal (primer disco) como una de las mejores canciones de la década, aunque yo hubiese escogido Tiger Mountain Peasant Song, también del primer disco... es simplemente pre cio sa.
Son verdaderamente auténticos, las canciones que logran me encantan. Así también, creo que esta banda es banda de viaje, y más si este viaje incluye atmósfera campestre. Simplemente, pegan; la música acompaña perfectamente a pájaros que vuelan en grupo en una misma dirección, luz entre las nubes, árboles frondosos y colinas, hierba verde, montañas, ríos y lagos. Escuchadles y sabréis a lo que me refiero.
Disfruté, decía, porque entre su música y el paisaje de Dorset, el viaje fue idílico. Dirigiéndonos hacia el pueblo, Shaftesbury y más tarde, Somerset, de repente me encontré en la verdadera campiña inglesa, digna de novela de Jane Austen, por muy típico que suene. Dormimos en The Hunter's Lodge, en Wincanton, Somerset, y a todo a quien se le ocurra la brillante idea de pasar un fin de semana por el sureste inglés, se lo recomiendo. Hotel sencillo y pub incluido, ecónomico, punto de encuentro de motoristas ( a mí me encantan los motoristas, whoever knows me, knows that too) para tomarse una pinta y el plato del día. Platos típicos ingleses, sí, roasted chicken with fries and sauce, homemade soup with crusty bread o buenísimos sándwiches y postres. (No hace falta que me detenga en eso o no pararé, you know)
Recorrimos un poco el pueblo de Shaftesbury, encantador, tal cual lo digo, puramente de la Inglaterra profunda, colinas verdísimas envolviéndolo, pastelerías con muchísimos dulces, mercadito de antigüedades (que incluía muchos trastos de la segunda guerra mundial, algo que a la gente de mi casa le interesa sobremanera)tiendas de artesanía (donde encontré papel de pared de Quentin Blake, chulérrimo, un ilustrador que me gusta mucho) pubs en muchas esquinas y abadías medievales.
Muy, muy bonito. Pequeño, sí, no para que te detengas allí especialmente una semana, pero como pueblo de paso está muy bien. A 1 hora y pico está Bournemouth; saliendo desde la estación de Gillingham, en media hora puedes llegar a Salisbury y visitar Stonehenge, y...bajando todavía más, en 2 horas en coche quizá un poco más llegas hasta Portsmouth. Y allí sí que sería indispensable coger un ferry hasta la Isla de Wight. He ido un par de veces y lo recomiendo muchísimo.Pero no me voy a poner en plan The Traveller porque no acabaríamos, Inglaterra es muy grande y el post no debe serlo tanto.
Sigamos.
Volví a Londres. Resumiendo mucho, porque tampoco voy a mencionar los típicos sitios que siempre me gustan ver y recomendar, saltaré directamente a los nuevos, que fueron específicamente un par de tiendas, y un musical, Billy Elliot.
Paseando por Regent Street, (la famosa kilométrica calle de tiendas del centro de London town), apunto un par de sitios donde pararte, en pleno West-End.
El primero, ANTHROPOLOGIE, Woman's clothes, accesories and homeware. Considero esta tienda un must, y aunque cara según qué quieras comprar, vale la pena sólo el hecho de entrar, por mucho que tus dientes se vuelvan envidiosamente largos. Es una tienda genial, muy creativa y con mucho encanto. De una gran pared cuelgan enredaderas; verás sillones de diseño, espejos, y estanterías de madera vieja; y tiene tres pisos. En Anthropologie verás diseños inusuales, preciosos, ropa en colores vivos, así como accesorios sudafricanos, como collares con piezas grandes de ámbar y plata, pendientes étnicos para todos los gustos, cintas para el pelo, bolsos de rafia o mimbre, carteras de mano con telas de estampados exóticos, foulards... Así como
cosas para casa, cuencos y platos, vasijas y jarras en tono exótico también; mantas, telas, cortinas y ropa de estar por casa.
CRABTREE & EVELYN, también en Regent Street, es una tienda de perfumes, cremas,aceites, jabones y demás cosméticos de buenísima calidad. Multitud de aromas suaves, no apto para las amantes de los perfumes agresivos y demasiado fuertes. Si te adentras y echas un vistazo a sus colecciones, te encantarán. Nantucket Briar, Savannah gardens, Spring rain, Gardeners, Goatmilk... y mi preferido, Jojoba Oil. Hacen cestas de regalo fantásticas.
DAHLIA BOUTIQUE, en el 8 de Fouberts Place (al lado justo de Carnaby Street y a 2 minutos de Regent's) es una estupenda tiendita pequeña con diseños vintage. Vestidos y camisas, pero más que nada vestidos. La decoración, aun siendo una tienda pequeña, es también muy naïve, y llama mucho la atención si ves el escaparate desde fuera. La próxima colección, ya en la tienda, tiene unos vestidos maravillosos, los que comúnmente llamamos de cáetepatrás. Cuellos baby-doll,chiffon, pecheras, botones en forma de corazón, estampados florales y rayas navy, lunares, colores vivos o pálidos. Estilo ecléctico, además de gafas de sol retro, cadenas y collares, algún que otro tocado y pashminas o foulards.
Mireu quina cosa més bonica de tenda...
(¡Ah! Y justo enfrente está Benefit...para las que les encante todos sus productos de maquillaje...Y no dejes de pasearte por cualquier lugar que rodee Carnaby Street. Es una de mis calles preferidas de la ciudad. Si buscas bien irás a pasar a pastelerías con unos cupcakes que quitan el hipo.)
Billy Elliot , ahora en el Victoria Palace Theatre (justo al lado de Victoria Station) y con Ryan Collinson playing Billy, es también un buen musical que recomiendo. Nunca había ido a ese teatro, pero me recordó mucho al que sale en Finding Neverland con Johnny Depp, cuando estrenan Peter Pan por primera vez. Es un bonito teatro, al estilo italian, aunque no demasiado grande. El prota, Billy, a sus escasos doce años, tiene un talento para su edad, y aunque no es precisamente un bailarín de ballet, sino más bien, un acróbata, diría yo, hace un buen papel. La música no me convenció del todo, un poco floja, pero sí vi buenos números, sobretodo el de Michael, el amigo gay de Billy, recordando el momento de la película en que Billy lo sorprende poniéndose vestidos de su hermana y pintándose los labios. No sé cuánto tiempo estará en el teatro, pero si este verano queréis ver un buen musical, recomiendo que vayáis. Los actores y actrices son buenos, y las niñas que hacen el papel de las bailarinas de la clase de Mrs. Wilkinson (la estupenda Julie Walters en la peli), lo hacen genial.
Otro día hablaré de mis barrios favoritos, Chelsea, y Kensington. Ahora creo que ya estaréis un poco hartas de tanta tienda, frivolidad y leisure time!
See you soon, my beloved Great Britain!
Helplessness Blues- Fleet Foxes


















